domingo, 6 de noviembre de 2011

LA PERSONA CENTRADA


    La persona centrada es, tal vez, la única que puede permanecer con su paz interior cualquiera sea la situación externa. Esto requiere muchas aclaraciones porque la persona centrada no tiene nada que ver con la persona egoísta, pero se presta a confusiones.
    Vamos a ver cuales son las bases de la persona centrada. La base de la persona centrada se produce por determinadas creencias, fe o manera de pensar según como quiera mirárselo, pero que se resume en estos pocos puntos:
1.).La fuente de la felicidad, del amor, de la vida, Dios, también como quiera mirárselo, está en mi interior, mi interior es la verdadera fuente de todo lo bueno que pueda sentir, que pueda vivir y tener conciencia, el interior es todo un universo y un camino infinito. El exterior sólo será un estímulo para que de mí salga una respuesta. Y un lugar donde expresar mi interior, pero nada más que eso.
2.). Lo más importante es ser fiel a mi mismo. No significa estar ciego a lo que el exterior nos sugiere, pero lo más importante es ser fiel a lo que yo pienso y siento por más que no coincida con lo que el resto de la humanidad opine. Esto nos permite tener una independencia psicológica, una libertad respecto a los demás. Es como sentir que en el juicio final de nuestra vida, nuestra misma esencia profunda será nuestra propia jueza, y no podemos escondernos de nosotros mismos.
3.).La vida nos desarrolla en nuestra conciencia y, si vamos por buen camino, cada día seremos una expresión más fiel del amor, de la energía y la sabiduría. La persona centrada mantiene su fe en eso.
4.).Cualquiera sea la situación externa, siempre saldrá de mí lo mejor. Tanto en el medio del paraíso como en medio del infierno, con un santo o con un demonio, la persona centrada no duda que de él saldrá siempre lo mejor. Y eso es suficiente para que se sienta bien, no depende tanto de la situación exterior, sino de lo que él está brotando. Dicen que los indios toltecas mejicanos piensan siempre: “voy a hacer esto lo mejor posible, con máxima eficiencia y responsabilidad, pero después no me importan los resultados”.
5.). Lo que hacen los demás no es de mi incumbencia pero sí es de mi incumbencia lo que hago yo, mi conducta. Así que la persona centrada se estará observando siempre en su manera de proceder, sin importarle en lo más mínimo lo que hacen los demás.
    Y una diferencia importante con la persona egoísta, es que la persona centrada se mantiene conciente del estado interior de las demás personas, y prioriza siempre el cuidado de la parte afectiva de los demás. La persona centrada puede ceder muchas veces por esta simple razón, para no herir los sentimientos. En cambio la persona egoísta, piensa en si mismo y sus necesidades sin importarle demasiado los demás.
    La persona centrada, comparada con una descentrada, que depende del exterior o de los demás para estar bien o mal, es como comparar un eje de una carreta, centrado, con uno descentrado que va a los sacudones y a los tumbos.

Daniel Ilari - 2009

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